El
Coronel Francisco López teniendo conocimientos del avance de Páez, fue a
tomar posiciones en el Hato El Yagual en el Río Arauca. Páez sigue su
marcha y en el Hato "Los Cocos" tomó contacto con una
partida enemiga conducida por el Capitán Facundo Mirabal quien
llevaba aproximadamente cien caballos, entra Páez en acción y a lanza viva
en pocos minutos los destruyó escapando unos pocos, entre ellos el
Capitán Mirabal. Esta victoria fue muy decisiva al levantar la moral de su
pequeño ejército y proveerse de caballos que necesitaban.
Al día
siguiente los patriotas reanudaron la marcha acampando a cinco
kilómetros del enemigo aproximadamente en el sito denominado Las
Aguaditas, permaneciendo Páez ahí con sus guerreros hasta la noche cuando
reemprendieron su movimiento haciendo un semicírculo con el motivo de
tomar el enemigo por la espalda; fue muy penoso el avance de los
patriotas, ya que la oscuridad de la noche, lo pantanoso del camino y los
múltiples riachuelos impedían su avanzada. Con el amanecer salieron de
aquellos pantanales, para entrar en tierra seca, avistando al enemigo a
unos mil quinientos metros en las inmediaciones del Hato El Yagual.
Contaba López con sus fuerzas consistentes en 600 infantes, 1700 jinetes
protegidos por 4 piezas de artillerías. Páez organizo su ataque de la
manera siguiente: el escuadrón de Urdaneta, que marchaba a la vanguardia
quedo a la derecha; el de Serviez al centro y el de Santander a la
izquierda. Después de efectuar un reconocimiento de la derecha enemiga
Páez ordeno el ataque a esa dirección. López dispuso entonces que un
escuadrón de carabineros saliese hacer frente a los atacantes. Medio
escuadrón de Santander, bajo el mando de Genaro Vásquez fue suficiente
para rechazar a los carabineros de López
Hasta
que reforzaron estos, volvieron a la carga. Con este contra ataque los
realistas hicieron retrocede a Vásquez y recuperaron el terreno que habían
perdido, dl repliegue de Vásquez se detuvo cuando Santander
estro con el resto de su escuadrón y pudo asi conjurar el peligro la
izquierda patriota, solo por un momento, porque López decidió no ceder
terreno enviando dos escuadrones para que efectuaran un nuevo contra
ataque. En ese momento Serviez recibió la orden de
entrar a la carga en auxilio de Santander, con el encargo de que
flaquease el enemigo por la derecha. El combate cogiò mayor brío y
cuando Santander y Serviez estaban mas empeñados, de la derecha realista
salieron unos 200 hombres que se dirigieron hacia la retaguardia de la
izquierda Patriota, para facilitar el hecho de la operación, López envió
el resto de su caballería, la cual deia atacar por el frente al ver
este movimiento, Páez comprende al instante el alcanaes de la maniobra
contraria y entonces ordeno a Urdaneta que saliese al encuentro del
enemigo. En compañía de Páez atacó Urdaneta con tal rapidez
que los realistas no tuvieron tiempo de llevar a cabo su maniobra
envolvente.
El
enemigo había sido derrotado y los Patriotas emprendieron la
persecución.