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ESQUINA EL VERDUN. UN TOPONÍMICO EMBLEMÁTICO

 DE SAN FERNANDO.

 

 

Hugo R. Arana P.

Miembro investigador del Centro de Estudios Históricos-Sociales del

llano venezolano CEHISLLAVE. Casa Bolívar

 

INTRODUCCIÓN

Toponímico o toponimia  es una voz griega que proviene de  “Topos”   lugar y “Onyma”  nombre. Etimológicamente equivale a nombre de lugar o la razón por la que un sitio se llama así; también se ha definido tradicionalmente como  estudio del origen y la significación de los nombres de lugar. En este trabajo y los que en sucesivas entregas iré suministrando a los lectores de esta columna “Ensayos desde el mastrantal”  , me referiré a muchos  lugares, edificaciones, puertos, calles y esquinas de la ciudad; los cuales algunos han desaparecido y otros se hallan en proceso de desaparición. Dada la importancia cartográfica, jurídica, geográfica, histórica, folklórica, político-administrativa, lingüística, patrimonial y vial que tiene la toponimia; se ha considerado pertinente recurrir a los aportes que hace esta ciencia auxiliar de la historia en la reconstrucción del  pasado, para reforzar los valores de pertenencia e identidad de las nuevas generaciones de apureños.  

 

1.         ¿Por qué  “Verdun”?

 

La esquina  “Verdun”, se halla ubicada en el cruce de las calles Páez con 24 de julio. Acerca del nombre de esta esquina y de muchos otros lugares, se puede decir que no fue una iniciativa oficial, sino el pueblo que asumió el papel de identificar aquellos lugares con nombres muy representativos. En ese sentido  los acontecimientos bélicos que ocurrían en Europa, repercutieron en esta población, por cuanto, el nombre de esta esquina   hace alusión a una hermosa ciudad de Francia a orillas del río Mosa y donde en el año 1916  se escenificó una de las batallas mas cruentas y famosas libradas entre  franceses y alemanes en la Primera Guerra Mundial  (1914-1918). En Verdun  el mariscal Petain  se inmortalizó e inmortalizó el corazón del mundo con una Francia liberada y con ejemplos dignos de la libertad, la igualdad y el desafío para salvaguardar los derechos del hombre libre. Pero pese a todo esto, el mismo Mariscal Petain , sufriría  un revés en la Segunda Guerra Mundial  (1939-1945) , al entregar a Francia a los nazis, cayendo el mito del héroe de Verdún.  Este nombre repercutió en todo el mundo y de manera especial aquí en San Fernando en ese año de 1914. Posiblemente influyó tanto en el mundo, el sitio de Verdún, que el Catire Cardoza, un parroquiano ya muerto lo tomó para bautizar esa esquina del cruce de las calles 24 de Julio y Páez . Pintó la casa de verde aceituna y le colocó letras azules con ribetes rojos y de la noche a la mañana apareció la esquina con dicho nombre.

2.            ¿Cómo era inicialmente Verdun?

En su recién creado negocio,  Cardoza vendía comida enlatada y se jugaba a la suerte de los dados. No faltaba noche en que el “pinto” y el  “topo a todo” se dejaba escuchar. Tampoco faltaban los pleitos por causa del juego, hasta que ocurrió la primera tragedia grave. En una tirada de dados, tal parece que un conocido jugador apodado Clementíco, no quedó satisfecho con su contrincante, un oficial de policía de apellido Ceballos a quien invitó a dirimir sus diferencias fuera del local;  el oficial no quiso salir a la calle, ante la negativa del policía, Clementíco sacó su revolver y allí mismo  lo acribilló a balazos. Motivado a esta  tragedia el local fue cerrado por algún tiempo, hasta que reabrió sus puertas, incorporando conjuntos de arpa, cuatro y maracas , para alegrar los eventos, a los cuales acudían algunas  damiselas. El local subió de categoría; las parrandas no se hacían esperar y era famoso el lugar cuando los marineros de los vapores de rueda o chapaleta  llegaban a los puertos de los Hermanos Barbarito, El Tamarindo,  Ligerón y El Guasimito; mientras que a lo lejos, otros vapores por falta de espacio  en dichos puertos,  esperaban anclados; algunos de hélice y de casco costanero que transportaban la sal en grano, contenida en sacos de fique de veinticinco kilogramos cada uno. Mientras tanto se corría la voz por el pueblo:  ....”esta noche hay pleito en Verdún y Botellofón , pues los “vaporeños” ya andan en la calle “.... para referirse a los marineros . Alguien exclamaba  ¡ya el morocho se fajó  con el primero en la propia calle  24 de julio! , esta era la frase común de los sanfernandinos, para significar las riñas que habitualmente se escenificaban en esa popular esquina, cuando llegaban los marineros ansiosos de aventuras.

3.         El Teniente Pérez Prieto y la pulpería Verdun

Mas tarde se instaló en la esquina de Verdun el teniente Pérez Prieto , quien tuvo también un negocio en el mercado viejo al lado de lo que fue el depósito de sal en grano (conocido como La Salina). Este mercado fue el antecesor de los mercados libres en la ciudad; era un pasaje   que comunicaba a las  calles  Comercio y 19 de Abril , entre las calles La Puerta (ahora Calle El Encuentro y la Calle Miranda al lado de la primera emisora de radio en San Fernando,  “La Voz de Apure”. Pérez Prieto asentó su negocio de víveres en la Esquina Verdun y desde ese instante el lugar se fue  saneando. Allí  vivió él con su familia durante muchos años. En tiempos de “La Chinera”; este viejo pulpero  fue un personaje muy popular, quien  respetando el antiguo topónimo, bautizó a su negocio con el nombre “Verdún” . Al frente de su establecimiento se hallaba la pulpería del “Mocho Veloz” llamada  “La Chinera” , el  dependiente era apodado el “Gordo Castillo”. Le decían La Chinera a este negocio,  porque anteriormente en esa casa vivieron varios ciudadanos  chinos, dedicados al oficio de lavado y planchado de ropa. Al frente se hallaba la panadería del señor Carlos Luque, quien vendía un pan muy solicitado, conocido como “pan colombiano”. Actualmente solo quedan escombros de esa edificación. Al frente el señor Ernesto Carreño  instaló una pulpería, la cual cerró al poco tiempo. Posteriormente se instalo una licorería, donde ahora se halla una óptica. En la esquina de Verdún por la calle Páez en sentido Este , hacia la esquina La Mano Abierta (Calle Páez cruce con Calle Miranda) se hallaba  la destilería de Don Arturo León Madrid. En esa misma dirección estaba la panadería de Víctor Fernández. Por la misma acera de Verdún por la calle Páez en sentido Este se hallaba el Bar El Tutey, propiedad del señor Héctor Ruiz,  donde funcionaba un juego de Bolón, con tres pines  numerados; los de los extremos valían seis puntos cada uno y el del centro dieciocho puntos. En  el patio de este botiquín se instalaban circos itinerantes que arrendaban eventualmente ese espacio.

4.         ¿La esquina de Verdun o La Canoa?

La esquina de Verdun, también fue conocida como La Canoa, porque el propietario de una gallera que se hallaba  frente a Verdun, el señor Pedro Arrayago le  puso ese nombre,  por cuanto,   allí atracaban las canoas que a palanca y canalete venían por la sabana en épocas de invierno, cuando los ríos en su impetuoso avance inundaban los bajíos apureños. Arrayago no desperdició este fenómeno natural para tomar el nombre tan popular como  “La  Canoa”.  También se hallaba en esa esquina un negocio dedicado a la venta de carne de cerdo, propiedad del señor Felipe Herrera. Todos los días mataban allí cochinos y no faltaba el chicharrón , los huesos y la carne de marrano.   Una libra de chicharrón  (cuatrocientos cincuenta y dos gramos)    se vendía a un real  (cincuenta céntimos de bolívar) . Una libra de carne de cochino sin huesos costaba medio real y la libra de huesito con carne, tres centavos. Allí siempre había gente comprando y pese a los bajos precios, la gente aún pedía su “ñapa” y Herrera les decía: ...“meta la mano en la batea de chicharrón”...  y los clientes se marchaban contentos. Así era la vida en las primeras décadas del siglo veinte en San Fernando, lamentablemente ya no existen Verdun, la Chinera, la chicharronera y menos la ñapa como institución. 

 

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