"Damián", excelente nadador, alto, blanco y fornido, quería superarse y
conocer mundo. Soltó amarras y se ocupó como Contador en barcos de la
Compañía Naviera del Gobierno: La Venezolana de Navegación, lo cual le
permitió conocer y viajar: Ríos Apure, Orinoco y Portuguesa, Isla de
Trinidad, Islas del Caribe y varios puertos de EE.UU. Luego contrajo
matrimonio del cual queda una hija. Se divorció y no volvió a casarse.
En el
devenir y actuar, en su desarrollo, realizó muchas actividades
económicas, sociales y políticas. Subalterno, Jefe y Propietario.
Inquieto. Activo. Entre ellas, recordamos: Secretario Privado del
Gobernador del Estado Apure, 1.939; empleado en el Bufete Rivas Vásquez,
Caracas-Cuba-Nueva York,1.939; Administrador del Servicio Técnico de
Reforestación, Ministerio de Agricultura y Cría, 1.941; Inspector del
Trabajo en los Estados Portuguesa(1.940) y Guarico(1.941); Administrador
de la Gran Alfarería Mecánica de Catia, Caracas, 1.944; Secretario en el
Congreso de la República bajo la Presidencia de Rivas Vásquez;
Administrador del Hospital del Seguro Social José Gregorio Hernández,
Caracas; Dueño de un transporte de mercancías, básicamente, entre La
Guaira y Caracas.
Otras actuaciones: Co-fundador de un partido político en San Fernando
denominado "Brote Cívico"; Diputado al Congreso Nacional: 56-58 por el
Estado Apure; Miembro del Radio Club Venezolano y del Aeroclub Caracas,
La Carlota, y finalmente promotor y creador de la Fundación Internados
Rurales, en el año de 1.964, junto con sus amigos: el General (AV)
Francisco Miliani, José Gregorio Sánchez, JM Barceló Vidal, Antonio
Henríquez Amado, Eudes Cedeño Tovar, Méndez Arocha y otros.
Fueron sus Padres: Miguel David Pardo Cistiaga y Ana Guillermina Maica
Veracierto, quienes contrajeron matrimonio en San Fernando en el año de
1.901. Doña Ana, antes de las nupcias, había heredado el Hato Urañón, el
cual pasa, luego, a sus 3 últimos hijos: José Damián, Francisca de la
Soledad y Antonieta Teodora, en ese orden, quien le vende, salvo los
derechos de Don Damián, a su actual propietario en 1.986.
INTERNADO RURAL CAPANAPARO
Así
lo denominó inicialmente Don Damián Pardo desde finales del año 1.959,
cuando una señora se presentó ante él, por el río, en el Hato Urañon, en
invierno, con su hija moribunda, buscando ayuda para salvarla. Mediante
el equipo de radio-aficionado, Don Damián Pardo solicitó ayuda al Dr.
Rafael Lairet, en Caracas, quien le prescribió antibióticos, los cuales
tenía "Damián" casualmente, y la niña se salvó.
La
escena se repitió muchas veces, con diversos casos, y fue, entonces,
cuando se le ocurrió realizar un censo, personalmente, por la zona, el
cual le reveló una cifra superior a los 200 niños en edad escolar
prácticamente condenados a carecer de educación. He aquí una parte del
por qué la idea del Internado Rural.
Esa
idea se hermanó con otra, producto de los retiros espirituales que
efectuaba en el Hato Urañon su gran amigo Monseñor Segundo García,
Salesiano y timonel en Puerto Ayacucho, así como, ocasionalmente, el
Nuncio de su Santidad el Papa en Venezuela, de apellido Dadaglio. De
allí que la primera edificación que se hizo a expensas de él y sus
hermanas, como otras, fue la Capilla, bautizada por los Monseñores
García y Polachini, acompañados por unos sacerdotes que vinieron para
esa ocasión de EE.UU., de la Congregación Glenmery, en Marzo de 1.965, y
hubo, además 5 matrimonios, entre ellos el de Vicente Mónaco(Maestro
albañil en la Obra para aquel entonces) y Lelia, hija de trabajadores en
el Hato Los Caobos; más de 100 bautizos; más de 30 confirmaciones y ya
olvide cuántas primeras comuniones.
Para el año 1.962 Don Damián y sus hermanas no podían costear ese
Internado e hizo contacto con el Ministerio de Obras Públicas(MOP) para
solicitarle ayuda y la creación y construcción de la Estación
Metereológica y, en 1.963, con el Ministerio de Sanidad y Asistencia
Social.
Inició su cruzada, "pidiendo más que una gallinita ciega"; difundir la
idea de construir un Internado Rural en Capanaparo y convocar voluntades
públicas y privadas para esa causa social.
Logra terminar los Edificios correspondientes a la Capilla, Medicatura,
Casa para el Médico, la Estación Metereológica con casa de habitación
para el funcionario respectivo y el 26 de Febrero de 1.964 protocoliza,
en Caracas, la Fundación de Internados Rurales(FIR), sin ningún tipo de
patrimonio tal como está asentado en el Registro Público, de la cual es
su primer Presidente y le acompañan sus amigos y relacionados: el
General de la Aviación y Comandante de la misma Francisco Miliani; José
Gregorio Sánchez, JM Barceló Vidal, Antonio Henríquez Amado y Herrera
Uslar, entre otros.
A
petición suya y de sus amigos el Congreso Nacional designó una comisión
de sus miembros quienes visitaron el Hato y la Obra en noviembre de
1.964. De allí en adelante se multiplicó la actividad y creció la
atención y el esfuerzo por terminarla. Colaboró mucha gente e
instituciones, privadas y públicas.
Recuerdo algunos de los muchísimos colaboradores de los alrededores de
Urañon: sus primos y primas, dueños y herederos de los Hatos vecinos:
Mata Larga, San Antonio, Los Caobos, La Pastora, Mata de Caña; las
familias Maica Veliz, Maica Aponte; Alejo Tovar, Juan Rivero y su
Chalana, Blas y Modesto Veliz, Belarmino Tovar, Rafael y Eusebio Puerta
y Francisco Bermejo, hay muchos otros cuyos nombres ya no recuerdo.
Muchachos entonces que durante días y semanas picaban piedra, traída del
"Cerrito" a 9 Km a mandarria para fabricar el ripio que se usaría en el
Internado, debajo de apamates y mangos en la casa del Hato, también
sembrados por Don Damián. La Fuerza Aérea Venezolana con sus aviones y
pilotos; la Guardia Nacional de Venezuela con todo su apoyo y "gabarras"
en el invierno; sus amigos transportistas para acopiar materiales en la
Base Aérea Libertador; y, paro de contar porque falla la memoria.
Los
innumerables amigos del aire(Radioaficionados), profesionales de todas
las especialidades médicas, pilotos, ingenieros, arquitectos,
administradores, educadores, comerciantes, banqueros, dueños de fábricas
y empresas de diversa índole, comunicadores sociales, estaciones de
radio y televisión, radioaficionados, amas de casa, sacerdotes, monjas,
seglares, políticos, etc., etc., de todo el País, los de Barquisimeto,
Maracaibo y del exterior, fueron tantos y tantos.
A
pesar de su esfuerzo y desvelos, Don Damián, el Marques de Urañon y
Conde del Capanaparo, "protector de viudas desamparadas", como se
identificaba jocosamente cuando salía al aire con su equipo de
radioaficionado y sus siglas YV9AH, no vio en pleno funcionamiento su
Obra. Los intentos fallaron: el primero, el cual era su deseo, los
Salesianos no pudieron encargarse de ella; segundo, con unas monjas
traídas directamente de Bélgica; tercero, con otras monjas traídas
directamente de España.
Luego de un accidente de tránsito del cual quedó "sentido" cayó en cama,
fue hospitalizado en el Hospital Clínico Universitario de Caracas, en
dónde innumerables amigos y familiares le prodigaron su atención y
testimoniaron su amistad y la ciencia no pudo detener el rápido
deterioro de su salud y finalmente nos dejo a los 64 años de edad, el 17
de Enero de 1.970.
A
Francisca de la Soledad Pardo Maica, cariñosamente llamada "Panchita",
le tocó el turno de la dirección y administración del Hato y las
gestiones para la puesta en funcionamiento del Internado y cuya
dependencia gubernamental, no suficientemente clara a mis ojos y
entender, confusa en lo formal, jurídico y propagandístico, se ha
mantenido hasta el presente. Inmediatamente de su muerte, acaecida en
1.974, correspondió a Antonieta Teodora Pardo Maica las mismas
funciones.
Una
idea, por ahora, debe quedar clara: JOSÉ DAMIÁN PARDO MAICA, es el
promotor y fundador del Internado Rural Capanaparo, en terrenos suyos y
de sus hermanas y que, hasta donde los documentos registrados que
conozco indican la privacidad personal de los mismos. Uno de tantos
Pioneros en cumplir con la función social de la propiedad privada y en
coadyuvar a la salud pública utilizando medios radioeléctricos y, sobre
todo, con un sentimiento plenamente identificado con su Estado natal y
con su Patria.
Oswaldo Bocaney, en una oportunidad Director del Colegio, le rindió un
pequeño homenaje a Don Damián, el 7 de Noviembre de 1.977.
Considero que es tiempo oportuno para recordar y clarificar todo cuanto
es positivo para los Apureños.