Tomó
parte en esa élite cultural sanfernandina formada por: los hermanos Luis
y Agustín Lleras Codazzi, Aníbal Bustamante, Manuel Villapol, Juancho
Carstens, Juan E. Aparicio y José de la Paz Suárez, entre otros,
quienes lo visitaban en su choza –taller los días domingos y feriados a
departir con él amenas charlas literarias.
Llevó una vida tranquila. Se caracterizó por tener un carácter sereno y
suave hablar. Vestía modesta y pulcramente. Vivió confinado
voluntariamente en una choza-taller situada frente al río Apure. Allí
realizaba incansablemente el trabajo de orfebre, alternándolo con música
y poesía.
Tenía la misma habilidad o destreza para fundir metales preciosos,
tallar una gema, escribir sonetos o ejecutar una pieza musical de su
invención (ejecutaba la flauta y el violín con maestría).
Su obra literaria y musical es vasta; sin embargo, hasta nosotros sólo
su bello poemario “Oro y Nácar” editado por primera vez en 1913 gracias
al Ejecutivo del Estado y en 1970 por iniciativa de su sobrino el poeta,
compositor y Productor cinematográfico José Natalio Estrada Torres.
Cerró los ojos para siempre en septiembre de 1917, cuando apenas contaba
con 38 años de edad.
Un busto bien merecido en su homenaje, fue colocado el 24 de julio de
1975 por Decreto del Gobernador del Estado Dr. Eduardo Hernandez
Carstems., en el sito exacto donde tenía su choza-taller: Calle Comercio
diagonal a la UNELLEZ, esquina noroeste.
LARES BOLÍVAR, ELISUR EMILIO. Algunos
escritores Apureños. Edic. Ministerio de la Cultura/Consejo Nacional de
la Cultura. Republica Bolivariana de Venezuela,.2005