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al apellido Bello. A principio de 1860, llega a Arichuna
el apellido Belloque lo vamos encontrar con la llegada del General Jorge
Antonio Bello. Abuelo de Serapio y Florencio Villasana, Florencio Bello,
casase con Tomasa Orozco y tiene entre otros descendientes a: Maria
Encarnación y Maria Tomasa ésta última, la madre de Rafael Ángel Bello
quien fue director de música de la escuela “Juan Maximiliano Echenique”
que funcionó en esta población (escuela de música).
Haciendo referencia: José Romero Bello, nace esta luminaria del folklore
el día 28 de agosto de 1922 en Arichuna- Apure, hija de Narciso Romero y
Librada Bello, sus primero estudios los realiza en la escuela para
varones dirigidas por el bachiller Pedro Manuel Armas (ésta funcionó en
la casa familiar donde hoy reside el Sr. Gardeano Torrealba), desde muy
temprana edad comenzó a dar demostraciones por su inclinación por el
arte musical nativista-arpa, cuatro, maracas y el canto sabanero, era
frecuente verlo construir pequeñas guitarras de juguetes, tocar y cantar
pasajes y joropos, para la época era la música predilecta. De esta
forma, este niño pasa su infancia al lado de sus padre que le infunden
amor, cariño, respeto, comportamiento y rectitud, su casa donde se crió
fue a orillas del río, cuando tenía un momento de descanso de las faenas
diarias tomaba su guitarra y sentándose bajo la sombra de un frondoso
mamón a contemplar un bello atardecer y cantarle a la imaginación, por
momentos dejaba de tocar y decía “SI YO FUERA EL REY DE LOS ARAGUATOS
LOS MANDARÍA A CALLAR PORQUE NO ME DEJAN CANTAR NI PENSAR”, esto lo
decía porque al otro lado del río las acostumbradas manadas de estos
animales se juntaban al atardecer que con su ulular despedían las tardes arichuneras.
De
este modo, este niño ve transcurrir el tiempo. Su papá que fue
funcionario policial solía llevárselo(aún en pantalones cortos)para las
fiesta que se hacían en caseríos, tales como Arichunita y otros, en la
medida que transcurría el tiempo iba acentuándose en este apureño el
interés por desarrollar sus cualidades artísticas-musicales, no
desperdiciaba ocasiones y, no escatimaba esfuerzos para poner de
manifiesto sus condiciones de vocalista, este baluarte de nuestra música
se le conoce con el único nombre de José, contrapunteador de arpa,
cuatro y maracas; al maestro Romero, como lo llamamos quienes le
admiramos y somos sus seguidores, le tocó realizar duras faenas,
arreador de bueyes trapicheros, sacador de tareas o lo que es lo mismo,
cortar monte con machete y garabato, bonguero donde la mayoría de las
veces manejaba(jalaba)(sic) una vara larga de madera de comprobada
resistencia con una horqueta en uno de sus extremos, con el fin de
apoyar la misma en el pecho del palanquero y así hacerle frente a las
fuertes chorreras de los ríos por donde navegaba romero: Orinoco, Apure,
Payara, Arauca entre otros; personas consultadas no han testimoniado que
el personaje aludido también se desempeño como trabajador del llano,
dicho de otra manera, faenero a caballo, labores no menos rústicas que
las mencionadas arriba, no obstante la realización de tan agotadoras y
largas jornadas de trabajo, José Romero nunca descuidó esa pasión por el
canto vernáculo, de esta futura estrella de la canta criolla ve
transcurrir el tiempo hasta que sus padres deciden hacer un viaje hasta
Guayana en busca de nuevos horizontes, se establecen en pueblo llamado
“Punta Brava” jurisdicción del hoy Municipio Cedeño, más abajo de
Caicara del Orinoco-Estado Bolívar.
En la década de los años 30 regresa nuevamente la familia a
Arichuna, para ese entonces José como se le llamaba era un apuesto
joven de estatura alta, atlética, cuerpo robusto debido al trabajo,
venía ya con deseos de superarse en el canto y la música. En cierta
oportunidad que viera tocar el arpa al maestro Jesús Maria Flores, le
dijo “Don Jesús, ¿podré algún día aprender a tocar? A lo que responde el
maestro ¡Claro! Ninguno nació aprendío. Es ahí cuando le hace una
exigencia al maestro Adalberto Chaparro “Maestro hágame un cuatro que yo le pago y
usted me da el vuelto enseñándome las notas". Dice el maestro Chaparro:
“yo tenia 25 años y el unos 16, yo fui quien le construyó el primer
cuatro y le enseñé las primeras notas musicales, a partir de ese momento
su amor crece hacia el canto, poesía y música". Era frecuente verlo al
lado del Sr. Juan Enrique Oropeza (al que siempre admiró como su maestro)
cuando llegaba a los bailes en compañía de Juan Enrique Oropeza (arpista), José
Antonio Oropeza (alias tun tun el guitarrero) y Aurelio Echenique, se
apostaba cerca del guitarrero quedándose embelesado al ver deslizar los
dedos por el diapasón y no soportando el deseo de tocar decía al
guitarrero “présteme el cuatro pa` echale un empujón, con eso
usted descansa y hasta echa una zapateaíta” el cuatrista respondía: “es
toito suyo, zumbele hasta que se canse”.
A
veces echaba travesías por ríos, caños, lagunas y sabanas en compañía de
sus padres así los acompañó por varios vecindarios de la ahora parroquia
Foránea Peñalver. Siempre había la copla en sus labios para el sol
abrasador y distancias que faltaban por recorrer, soltaba la siguiente
copla:
Sabanas arichunera
Nunca
las olvidaré
Sea
jalando palanca
Te
juro que volveré
A
contemplar tus lagunas
Que
vengo muerto de sed”.
Después de tantas aventuras llega la hora de abandonarse
pueblo, y piensa: “lamento la retirada pero tengo que partir”.Dias
después consigue pasaje para San Fernando de Apure pagando con ayudar al
palanquero, era a principios de los años 40; EN San Fernando toca y
canta al lado del maestro Ruperto Sánchez, quien lo hacia en los sitios
denominados: Botellefon, El Verdum, entre otros. Era la época de Ángel
Custodio Loyola quien daba los primeros pasos en el canto, esto lo
entusiasma y decide salir de su patria chica; de su natal Apure, se fue
al estado Yaracuy específicamente en San Felipe allí hizo algunas
presentaciones en la emisora de radio “San Felipe”( posteriormente
conocido como radio “Yaracuy”) en la referida estación radial se
realizaba un programa en vivo de música llanera en el cual José Romero
Bello hace su debut a través de un medio de comunicación radio
eléctrico; durante la estadía de este llanero en tierras del Yurubí,
ejerció la profesión de quiosquero (vendedor de periódicos). Luego se
marcha a la ciudad de Calabozo donde es ayudante de camión con su tío
Santiago Bello y se establece en la calle 7 con carrera 3, estando en
el pueblo de Lazo Martí, conoció a Don Ricardo Acevedo de los Bancos de
San Pedro, un excelente arpista el gusanillo de la música del llano no
se quedaba quieto en la persona de este coloso del canto llanero
incursionado en el mismo y así llega hasta Caracas, como hecho relevante
debemos señalar que: José Romero Bello fue el primer interprete de la
canta típica llanera que se presentó en televisión, en el programa
criollo que tenia a talento vivo a Víctor Saume en Radio Caracas
Televisión, espacio musical conocido como “el show de las 12”, fue
descubierto el aludido maestro por la farándula nacional y al alcanzar
el estrellato lo bautizan como: Coplero de Venezuela, El
Catire Florentino, Maestro de Venezuela. Sus composiciones y éxitos
que son muchísimos entre los que sobresalen: “El arpista de mi tierra”,
“La garza mora”, “Corrio Fuentero”, Paralelo uno, "Boca Apure",
"Muchachas de mis recuerdos", "Diario de mis amigos", "Llano cuando era
llano", "Coleador de Cocorote", "Morichalito" "El Turpial", "Paso
Apure", pero la otra cumbre del llanero de mi tierra es la
leyenda del Florentino y el Diablo, autoría de Alberto Arvelo Torrealba
(abogado de la Republica), el cual grabó en compañía del clarín de la
llanura “Juan de los Santos Contreras” “El Carrao de Palmarito”.
Don
José Romero Bello, nunca abandonó el arte por el cual nació y como
demostración de lo que expongo aquí, tenía en la Avenida Pichincha de EL
Rosal- Caracas- un negocio que fungía de escuela musical, por allí
pasaron muchos de nuestros exponentes cantores: Reynaldo Armas, Rafael
Matos, Argenis Sánchez, Andrés García “El caicareño”, Cristóbal Jiménez
y, muchas figuras más de la canta nacional que pasaron por la “APUREÑA”
denominado así el negocio ya en referencia. Nuestro "Florentino" estuvo
casado en segundas nupcias con Rosita Barrero (cantante criolla con
quien grabó “ los 10 mandamientos en contrapunteo”); de su primer enlace
matrimonial lacio ese astro del arpa venezolana Joseíto Romero- hoy
fallecido-así mismo sabemos de la existencia de un hermano paterno de
nombre Ovidio Solano quien vive en la comunidad de “Boca Arichuna” de
esta jurisdicción, José Romero Bello ensilló el potro de lo eterno y
emprendió el viaje del no volver, este insigne caballero el día 18 de
enero de 1998 en la ciudad de Caracas a los 66 años de edad.
ACRÓSTICO
Acuñó
al recio cantor
Romero, el gran Florentino
Impulsó mucho al Folklore
Cabalgó por mil caminos
Hombre
llanero, cabal, ágil contrapunteador
Un
apureño genuino
Nada
le envidió a un tenor.
Arpista y poeta fino, así fue
José
Romero Bello y a quien acunó su tierra natal: Arichuna.
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