Así, acompañando a su padre a los bailes,
Ignacio aprendiendo a cantar los pasajes que sonaban para ese entonces
como Quirpa, Pajarillo, Chipola, Cuacharaca, et., por los cuales solían
pagarles de una locha hasta un bolívar por cada interpretación que
hacía.
A los 12 años Ignacio le pide a su madre
que le compre un arpa. Doña Maria Luisa accede a su petición y le compra
su primera arpa un poco vieja pero el niño ayudado por su padre logra
enclavijarlo y encuerdarla encerrándose con el durante 05 días
practicando melodías que había escuchado, interpretado el arpa con ritmo
de principiante.
En
1914, Ignacio crea sus primeras composiciones: El Gabán, Las Tres Damas,
El Guayabo Negro, Periquera, Zumba que Zumba, Plan de Arauca y otras.
Este mismo año, en el pueblo de Guachara, conoce a una bella y esbelta
joven llamada Maria Laya, que le sirvió de inspiración para componer la
popular melodía que lleva su nombre, composición que con el correr de
los años se convirtió en su pieza mas famosa.
En 1948, en una oportunidad tocaba las
fiestas de Achaguas y allí conoció al maestro Antonio Estévez, a Greda
Reina y a Reinaldo Espinoza Hernández, quienes buscaban un arpista para
presentarlo en la Gran Feria Exposición de los Palos Grandes.
Impresionados con la ametría de Ignacio para interpretar la música
llanera, se lo llevan a Caracas y allí lo bautizan con el apodo de “El
Indio Figueredo”, nombre artístico que siempre utilizó. Desde entonces
“El Indio” Figueredo se hizo famoso y fue contratado por las mejores
emisoras del país: Radio Continente, Brindis a Venezuela, Radio Capital,
Radio Caracas, Radio Difusora Nacional y otras, a través de las cuales
“El Indio” da a conocer la música criolla
a Caracas y a toda Venezuela
En el año 1951. representó al Estado
Apure en un Festival de música criolla que se realizó en Ciudad
Bolívar. El Indio, arraso con la premiación: una Orquídea de Oro y tres
Trofeos y Diez mil bolívares en efectivo. A su regreso a San Fernando,
en el aeropuerto Las Flecheras fue escoltado en hombros por seis
policías, colocándolo en una tarima especial y al compás del Himno
Nacional, los aplausos de sus paisanos; fue objeto del mas sensible
homenaje que el Gobernador Domínguez y el pueblo de Apure le hicieran a
tan alto exponente de la música criolla.
Se desempeño como maestro de Arpa en la
Escuela de Música Antonio Estévez en San Fernando, donde logro infundir
a sus alumnos el amor por la música autóctona. Ganador del Premio Anda
por la mejor cuña comercial en 1976.
Fue objeto de innumerables homenajes y
reconocimientos entre ello el organizado en el Poliedro de Caracas en
el año 1975 y el organizado por el CONAC y la Gobernación del Estado
Apure en el año 1985.
A la edad de 91 años sufrió una trombosis
cerebral quedando imposibilitado para tocar el arpa, aun así logra
recuperarse e interpretaba el arpa con una sola mano ayudado por su hijo
Marcelo con la otra.
Ignacio Ventura Figueredo transcurre sus últimos años de vida bajo el
cuidado amoroso de su esposa e hijos, después de enfermarse con
Bronconeumonía,
muere
a la edad de noventa y seis años en su casa de habitación el 1º de
septiembre de 1995.
Tomado del Trabajo Mimeografiado de la Profesora Aurora Figueredo de
Marchena