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CELEBRIDADES
 

EL LLANERO

 

   Muchos etnólogos venezolanos han coincidido en afirmar que el llanero apureño comenzó a forjarse  desde el mismo instante en que el conquistador español se asentó en los hatos llaneros y en las misiones religiosas dirigidas por jesuitas, dominicos, agustinos y muy especialmente los capuchinos andaluces, artífices de un proceso de fundaciones cuyas principales poblaciones han perdurados hasta el presente. perdurados hasta el presente.

   Luego de la fundación de hatos y pueblos, se inicia inmediatamente el mestizaje o cruce de españoles con indígenas a los que posteriormente - bien entrado al siglo XIX. se agrega la participación del negro, aunque en poca escala, debido a que en  esta zona no hubo  grandes centros de explotación agrícola o minera que requería de tal mano de obra.

   Algunos autores como Valenilla Lanz, citado por Méndez Echenique (1998)  señalan que el llanero no solo es producto de la combinación de las tres razas antes mencionadas, sino que su amor por la Libertad, que como dijo el sabio Humboldt (1979) en crónica Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente desde 1799 hasta 1804, el llanero es feliz cuando puede ver hacia todas partes alrededor de el.

   Por su parte Acosta Saignes  (1961) en su obra Estudios de Etnología antigua de Venezuela, afirma que los indígenas que trabajaron en los hatos llanero se convirtieron en los primeros llaneros de Venezuela.

   El poblamiento de los llanos apureños -con relación al resto del país- ocurre tardíamente, es decir a la segunda mitad del siglo XVIII. Sin embargo, se debe tener presente que ganaderos del norte del río Apure siempre consideraron las tierras apureñas como una zona de expansión con buenos pastos, para su ganado. De ahí que Rodríguez Mirabal (1995) en su libro Latifundio Ganadero y Conflictos Sociales en los Llanos de Apure 1700-1800, señala que hasta acá llegaron criadores o hateros procedentes de Caracas, San Jaime, Calabozo, Barinas y otras localidades del llano.

   Por consiguiente, en los llanos  la ganadería se transformó en elemento fundamental de producción, identificándose la vida económica de villas y pueblos con el comercio de ganado, cueros y sebo. Por tanto, las actividades del hato se centraron en la explotación pecuaria extensiva y rudimentaria, generando un incipiente intercambio comercial con todas  las regiones vecinas, trazando caminos en la sabana, en su mayor parte de trochas, las cuales permitieron la comunicación entre hatos y poblados en periodos de sequías.

   Sin embargo en la época de lluvias, tras las inundaciones solo la presencia de canoas y bongos permitía la comunicación y el transporte de mercancías provenientes de Angostura, Caracas, San Jaime, Calabozo, Barinas y Mérida.

   Entonces, se puede afirmar que la época colonial apureña comenzó alrededor de Hatos y Pueblos Misionales, duró apenas cuarenta años,  (tres décadas del siglo XVIII y una del siglo XIX, y el poblamiento de los llanos apureños estuvo íntimamente ligado a la actividad ganadera que se desarrollo en los hatos, surgiendo así la entrada del llanero apureño en la Historia de Venezuela.

   El investigador Marcos Vilas (1955) , acota que el llanero apureño es alegre, poeta, coplero y cantador. Ama profundamente el paisaje que lo rodea y se identifica con él. Afirma  que por el día recorre el paisaje y trabaja rudamente en las faenas del llano y por las noches descansa y comparte con sus compañeros de labores. Aprecia el valor personal, es supersticioso, cree en espantos y aparecidos, es solidario y leal, colaborador y hospitalario. Nunca niega comida o agua a quien lo necesite y siempre esta presto a ayudar a los demás.

   Entre las costumbres, Vilas indica -tanto hombres como mujeres se casan muy jóvenes- Su recreación se basa en bailes de joropo con arpa, cuatro y maracas. Le gusta asistir a las ternera a la llanera, peleas de gallo y toros coleados. Tiene tendencia a la aventura. En la vestimenta de los hombres no puede faltar el sombrero de cogollo y alpargatas como calzado típico, mientras que las mueres, lucen vestidos floreados o estampados. En cuanto a su alimentación, al levantarse de madrugada solo toma café, sale a trabajar a las sabanas o al conuco y por lo general come una sola vez al día donde consume carne o pescado salpreso, queso duro, arroz y frijoles (palo a pique) y topocho verde o yuca.

   Dentro de las diversiones y/o faenas por temporadas el peón llanero monta a caballo, enlaza ganado, amansa o doma potros salvajes, capa toretes, colea toros, torea reses bravías, hierra, nada en ríos y caños, atraviesa lagunas en canoas, pesca y caza, entre otras múltiples actividades propias de su medio.

   Con relación a las manifestaciones folklóricas, existe una mezcal de canto, baile, música, creencias, mitos y leyendas. Tiene como expresión máxima el Baile del Joropo, con sus variantes: Gabán, Seis por Derecho, Quirpa, el Corrío y el propio Pasaje Apureño interpretado con arpa, cuatro, maracas y la voz del cantante.

Tomado de LARES BOLÍVAR, ELISUR EMILIO. Geografía Descriptiva Apureña-2003